Episodi

  • Redes sociales y autoestima: cómo afectan realmente a tu salud mental #9
    Oct 20 2026
    Abrimos Instagram o TikTok pensando que estaremos unos minutos y, cuando volvemos a mirar el reloj, ha pasado mucho más tiempo del que imaginábamos. Vemos viajes perfectos, cuerpos perfectos, trabajos increíbles y vidas aparentemente perfectas. Y, aunque sepamos que las redes sociales muestran solo una parte de la realidad, compararnos con los demás resulta casi inevitable. En este episodio de Archivo de Ciencia analizamos cómo influyen las redes sociales en nuestra autoestima, nuestro bienestar y nuestra salud mental, y qué ocurre realmente en nuestro cerebro cuando pasamos horas desplazándonos por una pantalla. Una de las claves está en el sistema de recompensa. Los “me gusta”, los comentarios, las notificaciones y otras pequeñas recompensas digitales pueden activar procesos relacionados con la dopamina, un neurotransmisor que participa en la motivación, el aprendizaje y la sensación de satisfacción. Nuestro cerebro aprende rápidamente que revisar el teléfono puede proporcionarnos una pequeña recompensa y aumenta así el deseo de volver a hacerlo. Pero nuestro comportamiento tampoco pasa desapercibido para las plataformas. Los algoritmos analizan qué vídeos vemos hasta el final, dónde nos detenemos, qué publicaciones compartimos, cuáles comentamos y qué contenidos consiguen mantener nuestra atención. Con toda esa información intentan mostrarnos aquello que tiene más probabilidades de conseguir que permanezcamos dentro de la aplicación. También hablamos del FOMO, el miedo a perdernos algo. Esa sensación de que los demás están viviendo experiencias más interesantes que nosotros o de que puede ocurrir algo importante mientras dejamos el teléfono a un lado puede llevarnos a consultar constantemente las redes sociales. A esto se suma la comparación. Las publicaciones que vemos no representan necesariamente la vida completa de una persona. En internet tendemos a seleccionar nuestros mejores momentos, mientras las preocupaciones, los problemas cotidianos y las inseguridades suelen quedarse fuera de la pantalla. El episodio analiza además cómo el uso excesivo de las redes puede interferir en el sueño, la concentración y la regulación emocional, especialmente cuando utilizamos pantallas justo antes de acostarnos. Prestamos también especial atención a los adolescentes. Durante esta etapa se está construyendo buena parte de la identidad personal y social, mientras áreas cerebrales relacionadas con el autocontrol, la planificación y la toma de decisiones continúan desarrollándose. En ese contexto, la necesidad de aceptación y la opinión de los demás pueden adquirir un peso especialmente importante. Pero utilizar redes sociales no tiene por qué ser necesariamente perjudicial. También permiten mantener relaciones, aprender, encontrar comunidades con intereses similares y acceder rápidamente a información. La cuestión está en cómo las utilizamos, cuánto tiempo ocupan en nuestra vida y hasta qué punto permitimos que los seguidores, los comentarios y los “me gusta” condicionen la forma en que nos valoramos. Archivo de Ciencia. Y recuerda, detrás de cada respuesta siempre hay una nueva pregunta. Archivo de Ciencia es una producción de Ivanpatxi.es en colaboración con Adherence Lab Contacta con nosotros para más información. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
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    14 min
  • Memoria muscular: qué pasa cuando dejas de entrenar #8
    Oct 13 2026
    ¿Pierdes todo el músculo y la forma física si dejas de entrenar durante unas semanas? Después de meses haciendo ejercicio, una lesión, una época de mucho trabajo o simplemente un parón pueden hacernos pensar que todo el esfuerzo realizado ha desaparecido. Pero nuestro cuerpo no funciona así. En este episodio de Archivo de Ciencia analizamos qué ocurre realmente cuando dejamos de entrenar, cómo funciona el desentrenamiento y por qué nuestro organismo conserva parte de las adaptaciones adquiridas gracias al ejercicio. Uno de los primeros cambios aparece en el sistema cardiovascular. Tras un periodo de inactividad puede disminuir el volumen plasmático y, progresivamente, también la capacidad cardiorrespiratoria. Por eso, al volver a entrenar, podemos sentir que nos falta el aire antes o que nuestro corazón trabaja más para realizar el mismo esfuerzo. El músculo, sin embargo, responde de una forma diferente. Durante los primeros días de inactividad apenas se pierde masa muscular. La sensación de estar “más pequeño” puede deberse en parte a una reducción del glucógeno y del agua almacenados dentro del músculo. Lo que puede cambiar antes es la coordinación entre el cerebro y los músculos. Por eso, después de un tiempo sin entrenar, podemos sentir que hemos perdido mucha más fuerza de la que realmente hemos perdido. Si la inactividad se prolonga durante varias semanas o meses, entonces sí pueden aparecer cambios más importantes en la masa muscular, el metabolismo y la capacidad cardiovascular. Pero aquí aparece uno de los fenómenos más interesantes de la fisiología del ejercicio: la memoria muscular. Las fibras musculares pueden conservar durante largos periodos determinadas adaptaciones celulares adquiridas durante el entrenamiento. Esto ayuda a explicar por qué una persona que ha entrenado durante años suele recuperar fuerza y masa muscular mucho más rápido que alguien que comienza desde cero. También analizamos cómo dejar de hacer ejercicio puede influir en el metabolismo de la glucosa, la sensibilidad a la insulina, el cerebro, el estado de ánimo, el sueño y la respuesta al estrés. La forma física no desaparece de un día para otro. Nuestro organismo pierde algunas adaptaciones relativamente rápido, conserva otras durante mucho más tiempo y, cuando retomamos el ejercicio, recuerda parte del camino que ya había recorrido. Archivo de Ciencia. Y recuerda, detrás de cada respuesta siempre hay una nueva pregunta. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
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    16 min
  • Artritis reumatoide: cómo afecta a tu vida y qué puedes hacer para cuidarte #7
    Oct 6 2026
    ¿Qué pasa cuando cerrar las manos al despertarte, abrir un bote o atarte los cordones se convierte en un reto? ¿Cómo se convive con el dolor y con un cansancio que los demás muchas veces no ven? En este episodio de Archivo de Ciencia hablamos de artritis reumatoide: qué ocurre en nuestro organismo, cómo se manifiesta y qué significa vivir con una enfermedad cuyos síntomas pueden cambiar de un día para otro. ¿Es mejor moverse o descansar? ¿Qué papel tienen el ejercicio de fuerza, la alimentación y el sueño? ¿Y qué relación existe con el tabaco, la salud de las encías o el bienestar emocional? Abordamos estas preguntas y hablamos de cómo acompañar a quien la padece, respetando su autonomía y entendiendo sus días difíciles. Un episodio para conocer mejor la artritis reumatoide y comprender cómo los cuidados cotidianos pueden acompañar al tratamiento médico. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
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    17 min
  • ¿Por qué las mujeres sufren más migrañas que los hombres? #6
    Sep 29 2026
    La migraña no es simplemente un dolor de cabeza. Puede provocar dolor intenso, náuseas, vómitos, sensibilidad extrema a la luz y al ruido e incluso alteraciones visuales o neurológicas antes de que comience una crisis. Pero hay un dato especialmente llamativo: aproximadamente tres de cada cuatro personas que padecen migraña son mujeres. ¿Por qué ocurre? En este episodio de Archivo de Ciencia analizamos la relación entre la migraña, el cerebro y las hormonas femeninas para entender por qué esta enfermedad neurológica aparece con mucha mayor frecuencia en mujeres después de la pubertad. Durante años se pensó que la migraña estaba relacionada principalmente con la dilatación de los vasos sanguíneos. Hoy sabemos que se trata de un proceso mucho más complejo en el que intervienen diferentes redes nerviosas y sustancias relacionadas con la transmisión del dolor. Uno de los protagonistas es el sistema trigeminovascular, responsable de transmitir determinadas señales dolorosas hacia el cerebro. Durante una crisis también puede liberarse CGRP, una molécula que ha adquirido una enorme importancia en los últimos años porque participa directamente en los mecanismos de la migraña y se ha convertido en una de las principales dianas de nuevos tratamientos. Pero la gran pregunta sigue siendo por qué las mujeres presentan migrañas con mucha más frecuencia. Una parte importante de la respuesta parece encontrarse en los estrógenos. Estas hormonas no intervienen únicamente en la reproducción. También actúan sobre el cerebro, modifican determinados procesos relacionados con la percepción del dolor e interactúan con sustancias como la serotonina y el CGRP. Y uno de los factores más importantes no parece ser únicamente la cantidad de estrógenos, sino los cambios rápidos en sus niveles. Por eso algunas mujeres experimentan migrañas justo antes o durante la menstruación. La caída brusca de estrógenos que se produce en esos días puede actuar como desencadenante y dar lugar a la llamada migraña menstrual. También analizamos qué ocurre durante otras etapas de la vida de la mujer. Durante el embarazo, algunas mujeres experimentan una mejoría de las migrañas debido a una mayor estabilidad hormonal. Después del parto, la rápida caída de los niveles de estrógenos puede favorecer que las crisis reaparezcan. Y durante la perimenopausia, las fluctuaciones hormonales también pueden modificar la frecuencia e intensidad de los episodios. El episodio aborda además la migraña con aura, los posibles riesgos asociados al uso de anticonceptivos con estrógenos en determinadas mujeres y otros desencadenantes como el estrés, la falta de sueño, el ayuno prolongado, algunos cambios meteorológicos, el alcohol o la cafeína. Por último, repasamos cómo ha evolucionado el tratamiento de la migraña y por qué los nuevos medicamentos dirigidos contra el CGRP están cambiando la forma de prevenir y tratar algunas crisis. Comprender la relación entre hormonas y migraña permite explicar por qué esta enfermedad afecta de manera tan diferente a hombres y mujeres y abre la puerta a tratamientos cada vez más personalizados. Archivo de Ciencia. Y recuerda, detrás de cada respuesta siempre hay una nueva pregunta. Archivo de Ciencia es una producción de Ivanpatxi.es en colaboración con Adherence Lab Contacta con nosotros para más información. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
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    16 min
  • ¿Por qué cuesta tanto madrugar? ¡Al loro con los ritmos circadianos! #5
    Sep 22 2026
    ¿Por qué después de cambiar nuestros horarios cuesta tanto volver a madrugar, incluso aunque hayamos dormido suficientes horas? La respuesta está en nuestro cerebro y, especialmente, en el ritmo circadiano: el sistema biológico que ayuda a regular el sueño, la vigilia, las hormonas, el metabolismo, la atención y muchos otros procesos que siguen aproximadamente un ciclo de 24 horas. En este episodio de Archivo de Ciencia descubrimos qué ocurre en el cerebro cuando cambiamos de rutina y por qué recuperar nuestros horarios habituales puede resultar mucho más difícil de lo que parece. Cuando durante varios días nos acostamos y levantamos más tarde, cambiamos las horas de las comidas, modificamos nuestra exposición a la luz o alteramos nuestros hábitos cotidianos, el cerebro empieza a adaptarse a ese nuevo patrón. Nuestro reloj biológico también cambia. Por eso puede ocurrir que el despertador vuelva a sonar a las siete de la mañana mientras nuestro organismo sigue funcionando como si todavía fueran las nueve. Desde el punto de vista biológico, estamos intentando despertarnos antes de que nuestro cerebro haya terminado completamente su noche. También hablaremos de la llamada inercia del sueño, esa sensación de lentitud, somnolencia y desorientación que aparece justo después de despertarnos y que puede ser más intensa cuando nuestros ritmos circadianos todavía favorecen el sueño. Pero cambiar de rutina afecta a algo más que a nuestros horarios. El cerebro convierte muchas conductas cotidianas en hábitos para ahorrar esfuerzo: levantarnos, desayunar, conducir al trabajo o realizar nuestra rutina matinal. Cuando esos patrones cambian, los automatismos dejan de funcionar igual y el cerebro tiene que reorganizarlos. Aquí entra en juego otra de sus capacidades más importantes: la neuroplasticidad, que permite al sistema nervioso modificar sus conexiones y adaptarse a nuevas experiencias y circunstancias. En el episodio veremos también qué papel desempeñan la luz natural, la melatonina y el cortisol en nuestro reloj interno y qué podemos hacer para facilitar la vuelta a unos horarios regulares. Porque quizá ese cansancio de los primeros días no tenga tanto que ver con falta de voluntad como con un cerebro que todavía está intentando ponerse en hora. Archivo de Ciencia. Y recuerda, detrás de cada respuesta siempre hay una nueva pregunta. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
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    15 min
  • ¿Qué le pasa a tus hormonas cuando duermes mal? #4
    Sep 15 2026
    Dormir no consiste simplemente en apagar el cuerpo durante unas horas. Mientras descansamos, nuestro organismo sigue trabajando y una compleja red de hormonas regula el sueño, el estado de ánimo, el hambre, la energía y buena parte de nuestro metabolismo. En este episodio de Archivo de Ciencia descubrimos cómo funcionan algunas de las hormonas más importantes relacionadas con el sueño y qué ocurre cuando ese equilibrio se altera. Comenzamos con la melatonina, conocida popularmente como la hormona del sueño. Su producción aumenta cuando empieza a oscurecer y ayuda a indicar al organismo que ha llegado el momento de descansar. Pero la exposición a la luz, especialmente la procedente de pantallas antes de acostarnos, puede interferir en este proceso y dificultar que conciliemos el sueño. También hablamos de la serotonina, relacionada con la regulación del estado de ánimo y que, además, participa en la producción de melatonina. Lo que ocurre durante el día puede influir, por tanto, en cómo dormimos por la noche. Otro de los protagonistas es el cortisol. Aunque habitualmente se asocia al estrés, esta hormona también cumple una función esencial en nuestro ritmo diario. Sus niveles suelen ser más elevados durante la mañana para ayudarnos a mantenernos activos y disminuyen a medida que avanza el día. Cuando permanecen elevados durante la noche, el organismo puede mantenerse en un estado de alerta incompatible con un buen descanso. Pero dormir mal también puede afectar a nuestra relación con la comida. La grelina y la leptina regulan el hambre y la sensación de saciedad. Cuando descansamos poco, la grelina puede aumentar mientras disminuye la leptina, favoreciendo una mayor sensación de hambre y un mayor deseo de alimentos ricos en azúcar o calorías. Además, la falta de sueño puede influir en la respuesta del organismo a la insulina, en nuestra capacidad para concentrarnos y recordar información y en el funcionamiento del sistema inmunitario. Dormir bien afecta a muchas más cosas que al cansancio del día siguiente. El sueño forma parte de una red biológica mucho más amplia que conecta hormonas, metabolismo, alimentación, cerebro y defensas. Entender esa relación nos ayuda a comprender por qué una mala noche puede modificar nuestro apetito, nuestro estado de ánimo, nuestra energía e incluso la forma en la que nuestro organismo utiliza los nutrientes. Archivo de Ciencia. Y recuerda, detrás de cada respuesta siempre hay una nueva pregunta. Archivo de Ciencia es una producción de Ivanpatxi.es en colaboración con Adherence Lab Contacta con nosotros para más información. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
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    13 min
  • Epigenética: cómo tus hábitos pueden influir en tus genes #3
    Sep 8 2026
    ¿Nuestros hábitos pueden cambiar nuestros genes? ¿Dormir peor, hacer más ejercicio, modificar nuestra alimentación o pasar una época de mayor estrés puede tener algún efecto sobre nuestra genética? La respuesta necesita un matiz importante: nuestro ADN no cambia cada vez que modificamos nuestro estilo de vida. Sin embargo, la forma en la que el organismo utiliza parte de la información contenida en nuestros genes sí puede variar. En este episodio de Archivo de Ciencia hablamos de epigenética y expresión génica para entender cómo nuestros hábitos y nuestro entorno pueden influir en la actividad de determinados genes. Nuestro ADN funciona como un gigantesco libro de instrucciones. Prácticamente todas nuestras células contienen la misma información genética, pero cada una utiliza únicamente las instrucciones que necesita en cada momento. Y ahí empiezan a entrar en juego factores que forman parte de nuestra vida cotidiana. Dormir a distintas horas puede modificar nuestros ritmos biológicos y afectar a la actividad de numerosos genes relacionados con el metabolismo, las hormonas o el sistema inmunitario. El ejercicio también envía señales a nuestras células y activa mecanismos que ayudan al organismo a adaptarse al esfuerzo y a producir energía de manera más eficiente. La alimentación mantiene igualmente una relación constante con nuestra biología. Los nutrientes que consumimos y los microorganismos que forman nuestra microbiota intestinal producen sustancias capaces de interactuar con diferentes procesos celulares. También analizamos el papel de la vitamina D producida gracias a la exposición solar y cómo el estrés y los cambios en los niveles de cortisol pueden influir en procesos relacionados con la inflamación, el metabolismo y nuestras defensas. Todo esto forma parte de una idea fundamental de la biología moderna: los genes no funcionan aislados del mundo que nos rodea. Eso tampoco significa que podamos reprogramar nuestro ADN a voluntad ni transformar nuestra genética simplemente cambiando unos cuantos hábitos. La realidad es bastante más compleja. Pero sí sabemos que existe una conversación constante entre nuestros genes, nuestro organismo y el entorno en el que vivimos. Y quizá ahí se encuentre una de las partes más fascinantes de la epigenética. Archivo de Ciencia. Y recuerda, detrás de cada respuesta siempre hay una nueva pregunta. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
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  • Los secretos del ADN humano ¿Qué nos hace únicos? #2
    Sep 1 2026
    Dos personas elegidas al azar pueden compartir aproximadamente el 99,9 % de su ADN. Entonces, ¿cómo puede una diferencia genética aparentemente tan pequeña producir seres humanos con aspectos, características y predisposiciones tan diferentes? En este episodio de Archivo de Ciencia nos adentramos en el ADN humano para entender qué contiene realmente nuestro genoma, cómo está organizado y por qué una pequeña parte de nuestra información genética puede generar una diversidad enorme. Empezaremos por lo esencial: qué es el ADN y cómo cuatro únicas bases, adenina, timina, citosina y guanina, forman un código capaz de almacenar las instrucciones necesarias para construir y mantener un organismo humano. Nuestro genoma contiene alrededor de tres mil millones de pares de bases, organizados en 23 pares de cromosomas, y aproximadamente veinte mil genes. Pero conocer esas cifras es solo el principio. La genética moderna ha demostrado que nuestro ADN es bastante más complejo de lo que durante años imaginamos. Analizamos también por qué los genes no determinan completamente quiénes somos. La alimentación, el ejercicio, el descanso, el estrés, la contaminación y otros factores ambientales pueden interactuar con nuestra genética e influir en determinados rasgos y en nuestra salud. Y llegamos a una de las grandes preguntas del episodio: si somos genéticamente tan parecidos, ¿de dónde salen nuestras diferencias? Durante décadas se estudiaron principalmente pequeños cambios de una sola letra dentro del código genético. Hoy sabemos que existen además variantes estructurales mucho mayores: fragmentos de ADN que pueden aparecer duplicados, eliminados, invertidos o colocados en posiciones diferentes dentro del genoma. Cuando incorporamos estas variaciones al análisis, descubrimos que aquel famoso 99,9 % de similitud genética necesita algunos matices. Pero la conclusión sigue siendo extraordinaria: miles de millones de seres humanos, con enormes diferencias entre ellos, están construidos a partir de genomas sorprendentemente similares. Una pequeña diferencia genética puede equivaler a millones de cambios repartidos por nuestro ADN. La mayoría pasan completamente desapercibidos; otros pueden influir en características concretas o modificar nuestra predisposición a determinadas enfermedades. Entender cuáles de esas diferencias son realmente importantes es uno de los grandes retos de la genética moderna. Archivo de Ciencia. Y recuerda, detrás de cada respuesta siempre hay una nueva pregunta. Archivo de Ciencia es una producción de Ivanpatxi.es en colaboración con Adherence Lab Contacta con nosotros para más información. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
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    14 min