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La cueva del Topo

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Di: La cueva del Topo
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Podcast sobre la historia de la ciencia y temas de interés en el área de la Biología, amantes de la música y el cine.© 2026 La cueva del Topo Scienza
  • El silencio y la palabra, una singularidad en el código genético
    Jan 21 2026
    El código genético es uno de los conceptos más centrales de la biología moderna porque establece la forma en que la información hereditaria se transforma en materia viva. A través de este sistema, las instrucciones almacenadas en el ADN y el ARN se traducen en proteínas, las moléculas que realizan casi todas las funciones dentro de la célula. Durante décadas, el código genético se presentó como un conjunto de reglas claras y estables, en el que cada codón tenía un significado preciso y universal. Esta aparente simplicidad permitió entender cómo pequeñas variaciones en la información genética podían producir cambios en la estructura y función de las proteínas, sentando las bases de la genética, la biotecnología y la medicina molecular. Además, la notable conservación del código genético entre organismos muy distintos reforzó la idea de un origen común de la vida y convirtió a este sistema en uno de los mejores ejemplos de continuidad evolutiva. Sin embargo, esta visión también llevó a pensar que el código genético era rígido e inmutable, una especie de lenguaje perfecto que no admitía ambigüedades. Solo con el paso del tiempo comenzaron a aparecer excepciones que obligaron a cuestionar esa idea y a reconocer que, incluso en los principios más básicos de la biología, existe un margen para la flexibilidad y la adaptación. En este contexto, el estudio realizado por Shalvarjian y colaboradores representa una singularidad notable dentro de la biología molecular. Publicado en la revista PNAS, este trabajo se centra en la arquea metanogénica Methanosarcina acetivorans y en un fenómeno que desafía la idea clásica de un código genético rígido. Los autores muestran que en este microorganismo el codón UAG, tradicionalmente considerado una señal de parada, puede tener un doble significado funcional: detener la síntesis de una proteína o permitir la incorporación del aminoácido pirrolisina. Lo más llamativo es que esta ambigüedad no está controlada por un mecanismo especializado y estricto, como ocurre en otros casos conocidos, sino que es tolerada y regulada de manera indirecta por la propia fisiología celular. Este hallazgo convierte al estudio en un ejemplo excepcional de cómo la vida puede operar en los márgenes de sus propias reglas, mostrando que la ambigüedad genética no siempre es un error, sino que puede ser una estrategia estable y funcional. En ese sentido, el trabajo de Shalvarjian et al. no solo amplía nuestro conocimiento sobre un organismo particular, sino que invita a repensar la naturaleza misma del código genético. Música Epic Music World - Ruben K & Lara Ausensi‬ - Sands Of Valhalla ‪ Cale Alit - Persian Santoor - Healing Music For Inspiration & Meditation 8 Bit Universe - Pour Some Sugar On Me [8 Bit Tribute to Def Leppard] Soft Cell – Tainted Love Enlaces K.E. Shalvarjian,G.L. Chadwick,P.I. Pérez,P.H. Woods,V.J. Orphan, & D.D. Nayak. (2025). Methanogenic archaea encoding Pyrrolysine maintain ambiguous amber codon usage, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 122 (45) e2517473122. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.251747312 Para leer más Gong, X., Zhang, H., Shen, Y., & Fu, X. (2023). Update of the Pyrrolysyl-tRNA Synthetase/tRNAPyl Pair and Derivatives for Genetic Code Expansion. Journal of bacteriology, 205(2), e0038522. Disponible en: https://doi.org/10.1128/jb.00385-22 Li, J., Kang, P.T., Jiang, R. et al. (2023). Insights into pyrrolysine function from structures of a trimethylamine methyltransferase and its corrinoid protein complex. Commun Biol 6, 54 Disponible en: https://doi.org/10.1038/s42003-022-04397-3 D.G. Longstaff, R.C. Larue, J.E. Faust, A. Mahapatra, L. Zhang, K.B. Green-Church, & J.A. Krzycki. (2007). A natural genetic code expansion cassette enables transmissible biosynthesis and genetic encoding of pyrrolysine, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 104 (3) 1021-1026. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0610294104 Lukeš, J., Eliáš, M., Kachale, A., van der Gulik, P. T. S., & Speijer, D. (2025). Natural and artificial variations of the standard genetic code. Current biology : CB, 35(22), R1104–R1126. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cub.2025.09.071 Pánek, T., Žihala, D., Sokol, M., Derelle, R., Klimeš, V., Hradilová, M., Zadrobílková, E., Susko, E., Roger, A. J., Čepička, I., & Eliáš, M. (2017). Nuclear genetic codes with a different meaning of the UAG and the UAA codon. BMC biology, 15(1), 8. Disponible en: https://doi.org/10.1186/s12915-017-0353-y Peiter N., Rother M. (2022). SECIS-dependent selenocysteine translation in Archaea. Life Science Alliance, 6 (1) e202201676. Disponible en: https://www.life-science-alliance.org/content/lsa/6/1/e202201676.full.pdf Xian Fu, Dieter Söll & Anastasia Sevostyanova (2018) Challenges of site-specific selenocysteine incorporation into proteins by Escherichia coli , RNA Biology, 15:4-5, 461-470. Disponible en: https://www.tandfonline.com/doi/...
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    53 min
  • La primera noche compartida: fuego y memoria en el mundo neandertal
    Dec 24 2025
    La idea de este episodio nació a partir de la lectura de un artículo científico publicado el pasado 10 de diciembre de 2025 en la revista Nature, titulado “La evidencia más temprana de hacer fuego”, por parte de un equipo internacional de arqueólogos y paleoantropólogos encabezado por Rob Davis del Museo Británico, Marcus Hatch de la Universidad Queen Mary de Londres y Sally Hoare de la Universidad de Liverpool, en el cual presentan la evidencia más antigua conocida de producción deliberada de fuego por parte de homininos a partir de hallazgos en la localidad de Barnham, Suffolk, Inglaterra. Más allá del dato técnico —la percusión de minerales, las huellas térmicas, los contextos arqueológicos— el trabajo invita a una reflexión más amplia: el fuego no es solo una tecnología, sino una frontera. Una frontera entre depender del azar o del entorno, y comenzar a intervenir activamente en él. Leer ese estudio no solo aporta información nueva sobre el pasado profundo, sino que obliga a replantear qué significó, en términos humanos, aprender a “llamar” al fuego. A partir de esa pregunta —qué cambia cuando el fuego deja de ser un accidente y se vuelve un gesto aprendido— surgió la necesidad de explorar el tema desde otro registro. No para explicar los datos del artículo, sino para pensar en las personas detrás de esos datos: grupos humanos enfrentados al frío, a la pérdida, a la incertidumbre, y obligados a construir sentido en un mundo hostil. El relato que sigue no es una reconstrucción histórica ni una hipótesis científica, sino una pequeña obra literaria original de ficción, que está anclada en lo que hoy sabemos sobre los neandertales y su relación con el fuego. Una forma de acercarnos, desde la imaginación informada, a una de las experiencias más decisivas de nuestra historia como especie. Desde tiempos muy antiguos, muchas culturas han contado historias sobre un fuego que no estaba dado, sino que fue obtenido, robado o entregado tras un acto de riesgo. Ese motivo —presente en mitos muy distintos entre sí— no habla solo del origen de una técnica, sino de algo más profundo: la experiencia humana de atravesar la oscuridad y asegurar la continuidad del grupo. En pleno invierno, cuando la noche se alarga y el frío obliga a reunirse, el fuego se convierte en más que calor: es centro, memoria y promesa de supervivencia. Celebraciones actuales como la Navidad, con su énfasis en la luz en medio de la oscuridad, la reunión familiar y el recuerdo de los ausentes, no descienden directamente de esos mitos antiguos, pero dialogan con la misma necesidad humana recurrente. Este episodio se sitúa en ese cruce: entre ciencia, mito y memoria, aprovechando un momento del año que sigue recordándonos por qué encender una llama —real o simbólica— nunca ha sido un gesto trivial. Es probable que nunca lleguemos a conocer las palabras específicas con las que los neandertales nombraron el fuego, el viento o a los animales que compartieron su entorno. Tampoco podemos reconstruir con precisión los relatos que transmitieron ni el significado consciente que atribuían a ciertos gestos repetidos. Sin embargo, la evidencia disponible permite afirmar que, frente a condiciones ambientales adversas, estos grupos humanos se reunían alrededor del fuego, compartían recursos, cuidaban a individuos vulnerables y mantenían vínculos sociales con quienes habían muerto. En ese conjunto de prácticas —el control del fuego, la cohesión del grupo y la preservación de la memoria social— se reconoce un patrón profundamente humano, observable a lo largo del tiempo y del registro arqueológico. Antes de los sistemas simbólicos formalizados y de los calendarios, ya existía la necesidad de luz en la oscuridad, de calor frente al frío y de continuidad frente a la pérdida. Es en ese terreno común donde el pasado profundo y el presente se encuentran. Antes de los calendarios. Antes de los dioses. Antes de las fechas. Los humanos ya se reunían alrededor del fuego para no morir de frío y para no olvidar a los suyos. Eso es lo que sabemos. Eso es lo que imaginamos. Música del capítulo Dead Can Dance - Nierika Music For - Slow Shamanic Drums - Grounding to Mother Gaia Paleowolf - Eternity in Winter / Ethereal Norse Ambient Chefelf - White Christmas (8bit) Queensrÿche - White Christmas Enlaces Davis, R., Hatch, M., Hoare, S. et al. (2025). Earliest evidence of making fire. Nature. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/398548638_Earliest_evidence_of_making_fire
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    1 ora e 43 min
  • Recordando a Theodosius Dobzhansky a 50 años de su muerte
    Dec 18 2025
    Theodosius Dobzhansky, fue una de las figuras más importantes en la biología en el siglo XX. Nacido en 1900 en la actual Ucrania, y formado inicialmente en el ambiente científico ruso, emigró hacia los Estados Unidos en 1927 para integrarse en el laboratorio de Thomas Hunt Morgan, que en ese momento era el epicentro mundial de la genética experimental. Allí, trabajando con la mosca de la fruta, Drosophila, desarrolló las ideas que lo convertirían en un pilar de la síntesis moderna de la evolución. Antes de Dobzhansky, la biología evolutiva era un mosaico de enfoques separados: los naturalistas y los paleontólogos describían la evolución desde una perspectiva macroscópica, mientras que los genetistas estudiaban mutaciones y herencia pero sin un marco unificador. Dobzhansky fue quien articuló una visión coherente que integraba ambos mundos. Su libro de 1937 Genetics and the Origin of Species, demostró que los mecanismos propios del enfoque genético como la variación, la mutación, la recombinación y que las fuerzas como la selección natural, la deriva genética y el flujo génico, eran suficientes para explicar la adaptación y la especiación en poblaciones reales. Con ello, no solo fundó la genética de poblaciones moderna, sino que estableció una base sólida para comprender cómo cambian las especies a lo largo del tiempo. Su trabajo transformó la investigación evolutiva al pasar del laboratorio a la naturaleza: Dobzhansky estudió poblaciones silvestres de Drosophila y mostró que esta especia poseía una diversidad genética mucho más rica de lo que se creía, revelando que la evolución no es una reliquia del pasado, sino un proceso activo y continuo. El impacto de Dobzhansky trascendió ampliamente el ámbito teórico. Su enfoque empírico y su insistencia en combinar genética, ecología y historia natural dieron forma a gran parte de la biología evolutiva contemporánea. Mostró cómo los factores ambientales modulan la eficiencia de los genes, también el cómo la adaptación es un diálogo permanente entre los organismos y su entorno, y además cómo la variación genética es el combustible indispensable de la selección natural. En su obra además, reflexionó con profundidad sobre la biología humana y las implicaciones culturales de la evolución, siempre combatiendo las ideas pseudocientíficas en torno al concepto de raza. Su célebre frase de 1973 “Nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución”, sintetiza su legado intelectual y se ha convertido en una de las afirmaciones más citadas en la historia de las ciencias de la vida. Hoy, muchas de las áreas más dinámicas de la investigación, como la genómica poblacional, la genética de la conservación, los estudios sobre adaptación rápida al cambio climático, la evolución de microorganismos y los virus, incluso la medicina personalizada, continúan construyéndose sobre los principios que él ayudó a formular. Dobzhansky no solo resolvió un problema histórico de integración en la biología: enseñó a generaciones enteras a pensar evolutivamente. Su obra sigue viva porque sigue siendo útil, porque explica fenómenos actuales y porque ofrece un marco conceptual que permite entender desde los patrones globales de biodiversidad hasta las mutaciones que surgen en el interior de una célula. En la confluencia entre rigor experimental, reflexión filosófica y compromiso con la claridad científica, Dobzhansky dejó una huella que aún marca el camino de la biología moderna. Hoy a 50 años de su muerte, nuestra máquina del tiempo nos permitirá hacer un viaje hasta la ciudad de Nemyriv, hacia los primeros días del siglo XX, donde podremos conocer de cerca su historia, y el legado científico que ha llegado hasta nosotros. Música del Capítulo Zach Bjorklund - Land Of Brilliant Lights Dream Clinic - Lords Of Steel Biorythmicbear - It's a Lo-Fi 8 Bit Christmas Medley Sershen & Zaritskaya - All Alone On Christmas Enlaces Ayala, F.J. (1985). «Theodosius Dobzhansky». Biographical Memoirs of the National Academy of Sciences 55: 163-213. Disponible en: https://web.archive.org/web/20240809165833/https://www.nasonline.org/wp-content/uploads/2024/06/dobzhansky-theodosius.pdf Barahona, A., & Ayala, F. J. (2005). Theodosius Dobzhansky's role in the emergence and institutionalization of genetics in Mexico. Genetics, 170(3), 981–987. Disponible en: https://doi.org/10.1093/genetics/170.3.981 Brisco-Ford E. 1975. Theodosius Grigorievich Dobzhansky, 25 January 1900 - 18 December 1975. Biogr. Mems Fell. R. Soc. (23): 58–89. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsbm.1977.0004 Castro Moreno, J.A. (2013). ¿NADA EN BIOLOGÍA TIENE SENTIDO SI NO ES A LA LUZ DE LA EVOLUCIÓN? Ciência & Educação (Bauru), vol. 19, núm. 4, pp. 971-994 Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=251029395012 Kryzhanovska M.A., Z.M. Prokopiak H.M. Holinei. (2025). Theodosius Dobzhansky: his life and...
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    1 ora e 38 min
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