Locos por los clásicos copertina

Locos por los clásicos

Locos por los clásicos

Di: RNE Audio
Ascolta gratuitamente

Offerte di stagione | 0,99 €/mese per i primi 3 mesi

A seguire 9,99 €/mese – si applicano condizioni. Puoi disdire mensilmente.
En este podcast compartimos la lectura de los clásicos latinos y griegos. Scienze sociali
  • Locos por los clásicos - Argonáuticas 2.2 Jasón y los argonautas: en el fin del mundo
    Oct 16 2026

    Después de atravesar las Simplégades, los argonautas siguen avanzando hacia la Cólquide. En la travesía contemplan una aparición extraordinaria: Apolo pasa volando sobre ellos camino del país de los hiperbóreos, con sus cabellos dorados, el arco y el carcaj a la espalda. Después el viaje vuelve a golpearles: muere Tifis, el piloto de la Argo, atraviesan pueblos extraños y encuentran a los hijos de Frixo, que les advierten de que el vellocino está custodiado por una enorme serpiente que nunca duerme.

    Ya cerca del Cáucaso, ven pasar al águila que devora cada día el hígado de Prometeo y escuchan sus gritos desde la montaña. Poco después alcanzan por fin el río Fasis. La Cólquide está ante ellos. Han llegado a los extremos del mundo conocido. Ahora falta lo más difícil: conseguir el vellocino.

    Como no hay nada más moderno que los clásicos grecolatinos les ponemos música actual. La banda sonora de esta segunda parte del libro II de las “Argonáuticas” está formada por “The Funeral”, “Charting a Course” y “Discovery of the Treasure”, de John Debney para “La isla de las cabezas cortadas”

    La imagen corresponde al cuadro “La nave Argo” de Argo, de Konstantinos Volanakis (1890)


    Escuchar audio
    Mostra di più Mostra meno
    26 min
  • Locos por los clásicos - Plutarco. Cómo sobrevivir a la muerte de una hija
    Sep 25 2026

    Hay dolores que no entienden de épocas. Hace casi dos mil años, un padre perdió a su hija pequeña y escribió una carta para consolar a su esposa. Ese padre era Plutarco. Y el resultado es uno de los textos más humanos y conmovedores que nos ha dejado la Antigüedad, al que dedicamos este “Locos por los clásicos” a la “Consolación a su mujer”, de Plutarco.

    Una obra nacida de una tragedia familiar, la muerte de su hija pequeña Timóxena, que murió mientras Plutarco estaba lejos de casa. Cuando recibió la noticia, ya era demasiado tarde para acompañar a su mujer en el funeral. Entonces hizo lo único que podía hacer: escribirle. Pero no le pide que no llore ni finge una serenidad imposible. Comparte su dolor y trata de encontrar, en medio de la desgracia, una razón para seguir adelante.

    A lo largo de esta carta extraordinaria, Plutarco recuerda a su hija con una ternura que atraviesa los siglos. Evoca su generosidad, su dulzura y la alegría que llevó a la familia tras el nacimiento de cuatro hijos varones. Y plantea una idea tan sencilla como profunda: no debemos dejar que la tristeza borre la gratitud por el tiempo compartido. La vida de Timóxena fue breve, pero fue un regalo.

    El filósofo griego reflexiona también sobre cómo afrontar el sufrimiento. Critica los duelos convertidos en espectáculo y a quienes avivan el dolor en lugar de aliviarlo. Para él, la fortaleza no consiste en no sufrir, sino en no dejarse destruir por el sufrimiento.

    Y aparecen además las creencias que daban sentido a su vida: la inmortalidad del alma, la influencia de Platón y de los misterios dionisíacos, la esperanza de que la muerte no es el final. Plutarco compara el alma con un pájaro encerrado en una jaula que, al morir, recupera la libertad. Son palabras nacidas no de una especulación filosófica, sino de la necesidad desesperada de consolar a la mujer que ama.

    Contamos con la colaboración de la helenista y profesora de griego de la Universidad Complutense, Soraya Planchas, especialista en Plutarco.

    Como no hay nada más moderno que los clásicos grecolatinos les ponemos música actual. La banda sonora de Consolación a su mujer de Plutarco está formada por “Tears in Heaven”, de Eric Clapton; “Forever Young”, de Alphaville; “E ti vengo a cercare”, de Franco Battiato; y “Vincent”, de Don McLean.

    La imagen corresponde a La Dolorosa de Tiziano (1555)


    Escuchar audio
    Mostra di più Mostra meno
    38 min
  • Locos por los clásicos - Homero. Odisea 3 y 4. En busca de Ulises
    Jul 17 2026

    Telémaco ya ha dado el primer paso fuera de Ítaca. En los cantos III y IV de la Odisea, deja de ser el muchacho inseguro que esperaba el regreso de su padre para empezar a convertirse en el hombre que algún día luchará a su lado. Su viaje a Pilos y a Esparta es también un viaje hacia la madurez. Contamos para estos episodios de la Odisea con la colaboración de la helenista y profesora de filología griega de la Universidad Complutense de Madrid, Soraya Planchas.

    En Pilos, Néstor lo recibe como manda la xenía, la sagrada hospitalidad griega: primero se acoge al extranjero y solo después se le pregunta quién es. Allí Telémaco escucha el relato de los nóstoi, los regresos de los héroes de Troya, descubre el destino de Agamenón y encuentra en Orestes un ejemplo de hijo que supo defender el honor de su padre.

    El viaje continúa hasta Esparta, donde Menelao y Helena reciben a Telémaco en un palacio lleno de riqueza, pero también de recuerdos y heridas que la guerra de Troya aún no ha cerrado. Ambos evocan la inteligencia y la astucia de Ulises con el caballo de Troya, mientras Homero nos ofrece un retrato fascinante de Helena, tan compleja y enigmática como siempre. Después llega uno de los episodios más memorables del poema: el encuentro de Menelao con el cambiante Proteo, el anciano del mar, que solo revela la verdad a quien es capaz de resistir todas sus metamorfosis. Gracias a él llega, por fin, la noticia que Telémaco ha recorrido medio mundo buscando: Ulises está vivo, aunque prisionero en la isla de Calipso.

    Pero Homero no permite que el alivio dure demasiado. Mientras Telémaco celebra haber encontrado por fin noticias de su padre, los pretendientes preparan una emboscada para asesinarlo durante el viaje de regreso. El lector conoce el peligro, pero el protagonista todavía no. Es un recurso narrativo magistral que convierte a Homero en un maestro del suspense muchos siglos antes de Hitchcock.

    Como no hay nada más moderno que los clásicos grecolatinos les ponemos música actual. La banda sonora de los cantos III y IV de la Odisea está formada por la banda sonora de Howard Shore para El Señor de los Anillos; The Gravel Road" de James Newton Howard para The Village; "Across the Stars" de John Williams para Star Wars; la de Alexandre Desplat para The Imitation Game, la de John Williams para Minority Report y de la Trevor Jones para El último mohicano.L

    La imagen corresponde a la película “Troya” dirigida por Wolfgang Petersen (2004)


    Escuchar audio
    Mostra di più Mostra meno
    1 ora e 2 min
adbl_web_anon_alc_button_suppression_t1
Ancora nessuna recensione