Tu amor es real
Impossibile aggiungere al carrello
Rimozione dalla Lista desideri non riuscita.
Non è stato possibile aggiungere il titolo alla Libreria
Non è stato possibile seguire il Podcast
Esecuzione del comando Non seguire più non riuscita
-
Letto da:
-
Di:
A proposito di questo titolo
Tu amor es real
Necesitamos sostenernos en el estado de enamoramiento para no perder el contacto con la realidad interior despierta.
Bien llevado, el enamoramiento produce un despertar interior de nuestra capacidad de amar, de contemplar la realidad de nuestro ser interior que se manifiesta en ese estado que nos invade por completo desde dentro.
El primer paso imprescindible para podernos mantener “enamorados” es eliminar todo el resultado de todas nuestras experiencias pasadas que se han basado en la carencia de amor, en la necesidad de tenerlo que reflejar exteriormente, para hacerlo creíble, del mismo modo que hacemos con nuestra idea de yo, generalmente apoyada en el refuerzo exterior.
Podemos hacer como un resumen de todo ello, nuestros esfuerzos por conseguir amor, por ser correspondidos, toda nuestra angustia por dudar de la veracidad del amor que sentíamos, del miedo y la decepción. Todo.
Cuando perciba que todo ello está fuera de uno mismo y que por otro lado, sigo enamorado de forma real en el interior, entonces, me dará sencillo separarme e ir al encuentro del yo profundo que está enamorado, ahora sin una referencia externa, sin un reflejo.
El estado de enamorado es un estado, que se percibe dentro y puede permanecer incondicionalmente. Las diferencias sensaciones, si positivas o negativas, estriban en el grado aparente de reconocimiento mutuo o éxito de nuestro intento de compartir ese amor con otro ser, pero realmente, uno mismo, simplemente tiene despierta la capacidad de amar.
Cuando tenemos “mal de amores” y su consiguiente estado depresivo, aun considerándolo muy negativo, sigue siendo muestra de nuestra capacidad de amar.
Si vives el sueño de ser correspondido, por un tiempo, afortunado. Si más tarde llega el desamor, entonces, esa capacidad de amar se torna en desamor.
En cualquier caso, si estamos enamorados, afortunados, porque esta despierta nuestra capacidad de amar.
Solo nos quedaría descubrir el origen de ese estado de amor en nuestro interior para dejarnos descansar en uno mismo y descubrir la enorme capacidad que tenemos de dejarnos amar por el amor que siempre ha estado en el interior.
Cuando logramos llegar a ese estado interior de amor, quizás incipientemente, querremos mantenernos en el amor a uno mismo y sin embargo estaremos expuestos a reflejar ese amor en otros seres humanos, especialmente los que ya hayan descubierto, como nosotros, ese imponente amor desde el interior.
Entonces, es muy posible que ese amor vuelva a dispararse “irracionalmente” haca el encuentro y el ligazón con las persona que nos lo estimule.
La experiencia acumulada nos dirá que no hemos de apoyarnos en ese otro ser para vivir el amor, que no hemos de depender del otro, que es necesario mantenernos en el reconocimiento interior del amor sin apoyarnos, ni depender de otro. Porque sin duda eso nos va a pasar, atraeremos personas enamoradas que resonarán con nosotros.
Así que, ¿cómo podemos mantenernos en el amor interior del recién descubierto estado interior de “enamorado” sin salir disparado al apego de otro ser humano?
Sabemos que el amor humano se alimenta del anhelo del amor del ser, que, naturalmente el amor humano es posible y efímero, y que, realmente lo que ya queremos es sostenernos en la realidad del ser interior. ¿Cómo no volvernos a engañar intentando generar una realidad humana capaz de albergar el amor del ser?
Sabemos que con cada nuevo intento de llevar el amor interior, al amor humano, llegaremos de una forma u otra a su final, al fracaso, a la imposibilidad de sostener el amor interior en un nivel equivalente en lo humano.
Dudaremos nuevamente del amor, de nuestra capacidad de amar. Creeremos que el amor es imposible al sostenerlo en base a lo que transcurra en lo humano y muy probablemente renunciemos al amor, a aceptar que es una utopía, como realmente es, si nuestro empeño es vivirlo en base a lo exterior.