Propuesta y enfoque de meditar caminando en la cuidad
Impossibile aggiungere al carrello
Rimozione dalla Lista desideri non riuscita.
Non è stato possibile aggiungere il titolo alla Libreria
Non è stato possibile seguire il Podcast
Esecuzione del comando Non seguire più non riuscita
-
Letto da:
-
Di:
A proposito di questo titolo
Propuesta y enfoque de meditar caminando en la cuidad
Reflexión dedicada a enfocar la práctica de caminar entre la gente desde nuestra sensación de ser.
Para realizar la práctica de meditar caminando de forma efectiva, es necesario prepararse previamente, haber alcanzado un estado consciente de conexión con nuestro ser real.
Este es el modo en que esta actividad puede sujetarnos presentes en lo cotidiano y percibir a los demás como una realidad interior.
Esta práctica de grupo nos ayudará a afianzarnos y coger confianza para lograr mantenernos presentes en nuestra vida diaria.
Inicialmente hemos de lograr percibirnos en nuestro interior tal cual somos, sin tener que hacer nada.
Realmente esto es lo más sencillo si no fuera por nuestro hábito de necesitar entenderlo todo en el ámbito de la realidad física y humana, que siempre necesita apoyarse en un conocimiento y en una realidad basada en el cuerpo.
Cuando ya nos reconocemos en el no hacer, en el no pensar, en la ausencia de emociones, entonces, simplemente nos dejamos estar y percibimos que existimos sin más.
Entonces, nos damos cuenta de que somos una realidad interior adherida a un cuerpo y que este respira.
Podemos iniciar la inhalación desde nuestro ser interior, reconociendo nuestra conexión física con nuestro cuerpo. Podemos manifestarnos en la materia a través del aire que respiramos.
Nos manifestamos en el aire que entra en contacto con nuestros pulmones. Se trata de una interacción consciente desde nuestro ser interior.
En los Círculos de Meditación y Voz experimentamos la posibilidad de hacernos presentes en nuestra voz desde el silencio mental, de manera que nuestro interior no solo respira, sino que puede manifestarse en el sonido que es compartido en el grupo.
Cuando aprendemos a estar en la voz, también podemos aprender a estar presentes desde dentro en el movimiento, y en el silencio.
Nuestra presencia real interior no depende de los actos, aunque puede manifestarse en ellos, del mismo modo en que podemos reconocer la realidad interior de los demás en sus actos.
Todas estas prácticas en grupo nos van a permitir reconocernos en nuestras relaciones como un ser interior real, que empieza a percibirse en los demás a la vez que en uno mismo, gracias a permitirnos el compartir.
Es importante darnos cuenta de no estar realizando estas prácticas desde el pensamiento de estar haciendo algo.
Nuestra atención no ha de estar fijada en el pensamiento de estar haciendo algo, ya que si esto ocurre, dejaremos de estar en nuestra realidad interior.
El hecho de expresarse en la voz, o de mójenos en la meditación caminando, no ha de desplazar nuestra idea de ser a la idea de hacer. Es algo muy sutil y a la vez necesarios de observar.
Antes que ninguna otra práctica que se base en hacer, expresar o moverse se requiere haber interiorizado suficientemente que no somos en base a lo que hacemos, que somos una realidad antes de hacer y que seguimos siendo la misma realidad antes, durante y después de hacer.
Somos la misma realidad interior hagamos lo que hagamos.
Necesitamos un entrenamiento preciso para no trasladar nuestra identidad interior hacia el acto que realicemos, ni estar expuesto a los juicios sobre los actos, si son suficientemente perfecto o no.
Necesitamos encontrar el origen más profundo de nuestros anhelos, de querer manifestarnos y comunicaros con los demás.
Esa valoración dependiente que esperamos de los demás se debe a la situación anómala de no reconocer lo que somos en nuestro interior y pretender hacerlo en una realidad adquirida, efímera y alejada de ser.
Es necesario pasar por el soltar todo lo que creemos ser para poder profundizar e ir al encuentro de lo real en uno mismo.
Básicamente, todo lo que creemos ser en base a lo que percibimos mediante los sentidos de nuestro cuerpo, no somos y hemos de prescindir de ello para lograr que se manifieste lo que sí somos.