Prohibido Contar Ovejas: Doble o nada copertina

Prohibido Contar Ovejas: Doble o nada

Prohibido Contar Ovejas: Doble o nada

Ascolta gratuitamente

Vedi i dettagli del titolo

3 mesi a soli 0,99 €/mese

Dopo 3 mesi, 9,99 €/mese. Si applicano termini e condizioni.

A proposito di questo titolo

Entre ases de picas, cartas marcadas y un "Poker Face", la música juega a ganar, perder y volver a apostar sin mirar atrás. En la entrega 285 de Prohibido contar ovejas, Felipe Couselo explora la relación entre la música y el azar. El programa advierte que el juego es un problema serio donde la banca siempre gana, utilizando canciones como metáforas de la vida. Entre los ejemplos iniciales destaca The House of the Rising Sun, que narra la ruina en Nueva Orleans, y The Gambler de Kenny Rogers, donde un jugador profesional ofrece consejos sobre cuándo retirarse antes de fallecer discretamente en un tren. El rock aporta piezas fundamentales como Ace of Spades de Motörhead, donde Lemmy Kilmister evoca la famosa mano del muerto de Wild Bill Hickok. Por su parte, Dropkick Murphys recupera textos de Woody Guthrie en Two Sixes Upside Down para relatar la tragedia de un hombre condenado tras un arrebato violento durante una partida. También se analiza el duelo de violines en The Devil Went Down to Georgia, donde el joven Johnny logra derrotar al demonio en una apuesta por su propia alma. En el panorama nacional, Los Suaves destacan con Pobre jugador, centrada en la perspectiva del perdedor que lo apuesta todo a una carta. Radio Futura, con la voz de Juan Perro, utiliza el juego en A cara o cruz como una declaración de intenciones sobre la juventud y el riesgo. Ambas bandas emplean el imaginario de las apuestas para profundizar en aspectos existenciales y en la crudeza de la derrota cotidiana. El recorrido finaliza con clásicos como The Jack de AC/DC, que esconde un doble sentido sobre las enfermedades de transmisión sexual, y Tumbling Dice de los Rolling Stones. Asimismo, ABBA aborda el fin de una relación en The Winner Takes It All y Elvis Presley celebra el desenfreno de Viva Las Vegas. El programa concluye recomendando mantener siempre una poker face, tal como canta Lady Gaga, ante las incertidumbres que plantea el destino.
Ancora nessuna recensione